Aquí no llueve sobre mojado


El Experimento en la Prisión de Stanford/The Stanford Prison Experimet

 

Foto de la pelicula Das Experiment (2001), dirigida por Oliver Hirschbiegel, inspirada en el Experiemnto de la Cárcel de Stanford

Foto de la película Das Experiment (2001), dirigida por Oliver Hirschbiegel, inspirada en el Experiemnto de la Cárcel de Stanford

En 1971 se condujo uno de los estudios psicológicos más interesantes que se han hecho, consistió en un detallado estudio de los efectos psicológicos de convertirse en prisionero o en guardia, el estudio fue llamado The Stanford Prison Experiment.

El experimento fue ejecutado por el doctor Phillip G. Zimbardo del departamento de psicología de la Universidad de Stanford. Como después el doctor lo nombraría, el experimento esta basado en la pregunta ¿Que es lo que hace que un hombre bueno se vuelva malo? ¿Que tanto puede el ambiente en el que nos desarrollamos afectar nuestro sentido de humanidad y bondad? ¿Que ocurre cuando se colocan manzanas buenas en un barril malo?  es, a mi manera de verlo un estudio fascinante del ser humano.Veinticuatro estudiantes de carrera fueron rigurosamente estudiados y seleccionados de un grupo de setenta y cinco aplicantes, los 24 fueron seleccionados basandose los investigadores en la ausencia de problemas psicológicos, personales y médicos, a su vez se selecciono a  aquellos que no tenían registro de historial criminal, se les pagaría a todos los aceptados en el experimento una cantidad diaria y serían libres de dejar el experimento siguiendo un protoclo ya establecido, pero su salida representaría la cancelación de la paga que hayan acumulado en el experimento. La selección fue hecha de esta manera para tener un grupo representativo del hombre joven común y corriente.

El grupo de hombres fue separado en dos bandos, los prisioneros y los guardias, la decisión de quien jugaría que rol se tomó lanzando una moneda. Los sujetos rápidamente se acoplaron a sus roles. El objetivo del experimento fue analizar las conductas abusivas de los guardias en las prisiones, junto con lo que motiva a los prisioneros a obedecer y  a los guardias para sobrepasarse en castigos y humillaciones. El sotano del edificio Jordan Hall (en la universidad de Stanford) fue convertido en una cárcel simulada, los participantes del experimento que resultaran prisioneros vivirían ahí durante la duración del experimeto, estimado en dos semanas; ahí se les daría comidas y sustento, aunque siempre limitado a las reglas de la cárcel. A las personas que resultaran ser guardias se les daría un turno de ocho horas con rutinas para la seguridad de la prision, así como armamento (macanas de policias), uniformes y lentes espejeados para evitar contacto visual con los prisioneros, los prisioneros fueron arrestados en sus casas y acusados por robo a mano armada, los arrestos los llevo acabo el Departamento de Policia de Palo Alto, California, de la misma manera, los policias del condado ayudaron en un total proceso de captura que involucró registro de huellas digitales, declaraciones y fotografías. Dentro de la prisión, el doctor Zimbardo aconsejo a los guardias una serie de mecanísmos y prácticas que estaban destinados a causar despersonalización, deindividualizción, desorientación y sentimientos que promovieran un sentimiento similar a la experiencia en una cárcel.

 ”You can create in the prisoners feelings of boredom, a sense of fear to some degree, you can create a notion of arbitrariness that their life is totally controlled by us, by the system, you, me, and they’ll have no privacy… We’re going to take away their individuality in various ways. In general what all this leads to is a sense of powerlessness. That is, in this situation we’ll have all the power and they’ll have none”

Dr. Phillip Zimbardo

Rápidamente el experimento tomó rumbos no previstos, los prisioneros llegaron a aceptar trato humillante de los guardias, el sentimiento de impotencia que los envolvía no tardo de pasar de rebeldía a completa sumisión, todos estas variaciones fueron documentados por el equipo de investigadores y filmadas para estudio posterior.

El primer día ocurrió sin contratiempos, el segundo día en la mañana una revuelta ocurrió,  los guardias eligieron quedarse hora extra para sofocar la revolución, usando extintores y sus macanas logaron sofocar la rebelión sin supervición del equipo de investigación, ese mismo día los guardias dieron a conocer medidas estrictas de conducta y de orden, enfatizando en los castigos para ciertos prisioneros peligrosos. No tardó mucho en que la tensión fuera demasiada para algunos, esto se puso a prueba cuando a las 36 horas del experimento un prisionero tuvo un colapso emocional y tuvo que ser sacado del experimento.

Un rumor infundado de que un prisionero que había pedido ser liberado del experimento conduciría a los prisioneros a escapar de la cárcel motivo a los guardias a desmantelar la prisión existente y cambiar a los prisioneros a un lugar más seguro, después que los cambiaron y no hubo ningun intento de escape los guardias se molestaron por tener que armar la prisión de nuevo, este enojo fue desquitado por los guardias en los prisioneros.

Como forma de deindividualizar a los prisioneros a cada uno se le asigno un número, y los prisioneros fueron obligados a memorizarlo, esta tactica fue utilizada después como forma de castigo de los internos cuando se les obligaba que repitieran sus números mientras hacían ejercicios físicos, el mínimo error el cuenta terminaba en fuertes castigos para los prisioneros como fue el retirarles los colchones, obligandolos así a dormir en el concreto.

Las condiciones sanitarias de la cárcel no tardaron en empeorar, los guardias llegaron a impedir que los prisioneros orinaran o defecaran y como castigo les prohibían vaciar sus cubetas sanitarias al final del día. Otras formas de castigar a los prisioneros fueron obligarlos a estar desnudos, como un método de humillación así como degradación sexual y simulación de encuentros homosexuales. Notese entonces que para esto solamente habían pasado tres días.

Al cuarto día, algunos de los prisioneros hablaron sobre la posibilidad de escapar y Zimbardo (que actuaba como superintendente de la prisión) junto con los guardías intentaron cambiar a los prisioneros a una cárcel real de la policía de Palo Alto, cuando llegaron los oficiales les dijeron que ya no podían seguir participando en el experimento del doctor.

Es interesante tambien recalcar que un tercio de los guardias manifestaron genuinas tendencias sádicas torturando y abusando de  los prisioneros. Los guardias, hombres jovenes y normales interiorizaron su rol dejandose corromper por sentimientos de superioridad, dejándose amparar por un supuesto respaldo institucional.

Zimbardo argumento que no solo los guardias interiorizaron sus personajes si no tambien los prisioneros, esto fue demostrado cuando varios de los prisioneros dieron su solicitud de salida del experimento y se les fue negada, aún cuando habían perdido el dinero de su encarcelamiento decidieron quedarse, sin que tuvieran nada que ganar , ellos se veían a si mismo como prisioneros y por lo tanto se quedaron; como prisioneros.

El prisionero No° 416 fue un prisionero de repuesto que no entró hasta después al experimento, al llegar a la cárcel y percatarse de las condiciones en que vivían su compañeros presos se quejó, con esto solamente logró atraer más la atención y los maltratos de los guardias, no fue hasta la hora de comida cuando el prisionero No° 416 se pronunció en contra de comerse sus salchichas ya que estaba en una huegla de hambre, los guardias comandandos por un guardía al que los prisioneros llamaban John Wayne por ser particularmente cruel decidieron transferir al prisionero No° 416 a confinamiento solitario (que consiste en completa aislación del prisionero y privación de numeroros derechos, usada como medida de protección para la sociedad en incluso como forma de tortura para el preso ya que generalmente va de la mano con privación sensorial), ya teniendo en confinamiento solitario al prisionero No° 416 los guardias pusieron en su contra a los demás reos, diciendoles que la única manera de liberar de confinamiento solitario a el prisionero No° 416 sería entregando todos sus sábanas y colchones, solamente un preso aceptó.

No fue hasta el quinto día cuando la novia (luego esposa) de Zimbardo, Christina Maslach estudiante de doctorado en psicología por Stanford mostro su repulsión por el experimento y se lo hizo saber al psicólogo obligandolo a terminar el experimento prematuramente el sexto día. El doctor Zimbardo lo recuerda así:

 Los vió con las cabezas cubiertas con bolsas, con cadenas en los tobillos y las manos en los hombros del compañero de adelante, moviendose por los pasillos como zombies mientras los guardias los insultaban y dijo: ” Es terrible lo que TÚ les estás haciendo a esos muchachos “agregando algo como “No estoy segura de querer continuar  nuestra relación si es que de verdad eres así!”  Este doble ataque fue suficiente para que me diera cuenta que el experimento había salido demasiado bien, que las fuertes situaciones también me habían corrompido a mí. Después de hacer los arreglos de logística pertinente cancelé The Stanford Prison Experiment al día siguiente.

 No fue hasta después cuando el Doctor Zimbardo recordó que de las 50 personas ajenas al experimento que lo habían visto solamente Maslach  había cuestionado su moralidad. De la experiencia tenida en el experimento, el Doctor Zimbardo escribió un libro llamado The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil.

La validez del estudio a sido severamente cuestionada, muchos lo han llamado poco ético y que raya en lo pseu-científico, cuestionan su validez científica por ser poco repetible y los resultados no fueron publicados en alguna revista de scientífica o de psicología. Sin embargo poco pueden decir que el experimento no arrojó resultados nuevos y esclarecedores para comprender mejor el desarrollo de la maldad y de la corrupción en la moral y la nobleza del ser humano.

 

Después de que el experimento terminó se efectuaron encounter sessions entre los participantes, en la foto vemos al prisionero No° 416 encontrándose con rl guardia que conocian como John Wayne.

Después de que el experimento terminó se efectuaron encounter sessions entre los participantes, en la foto vemos al prisionero No° 416 encontrándose con rl guardia que conocian como John Wayne.

Para mí, este estudio es un perfecto ejemplo de los límites éticos de la experimentación y de la ciencia ¿Es correcto experimentar con seres humanos? Para muchos,  profundizar en la mente humana es tan importante o incluso más significativo que encontrar la cura para el cáncer. Para el doctor Zimbardo y sus ayudantes Craig Haney y Curt Banks probablemente sea lo primero, este experimento me recuerda también a un caso sonado por la comunidad cientídica post-guerra fue el caso del experimento Milgram, en la Universidad de Yale  que consistió en un experimento sobre el papel de la obediencia y si la obediencia podía motivar a individuos a cometer crímenes contra sus instintos naturales, el experimento, al igual que este arrojó resultados escalofriantes; Como en SPE, en Milgram se sostuvo que cuando un individuo se ve coercionado por una autoridad el indidviduo está dispuesto a cumplir ordenes (ya sea hacerle daño a alguien más) con tan de cumplir su deber y lo que se espera de él. El experimento de Milgram fue ejecutado por un viejo amigo de l auniversidad de Zimbardo, el doctor Stanley Milgram.

Personajes como Tom Peters y Robert H. Waterman Jr. han profundizado en los peligros que representan experimentos como en SPE y el experimento Milgram, ambos estudios dieron escalofriantes resultados sobre el prligro que se esconde en las profundidades de la naturaleza humana. Yo no podría estar más de acuerdo, pero por otra parte pienso: la mejor forma de combatir y perfeccionar algo  es conociendolo, y si ese concocimiento tiene un precio, pero este conocimiento nos ayudara a ser mejores personas y tener una mejor sociedad, puede que el precio sea, después de todo, razonable para lo que se gana.

 Material usado en el experimento (en Formato PDF):

The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil (libro)



Sobre la íncreible maldad
Lunes,Julio 28, 2008, 6:50 pm
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"Confrontación" por la pintora Tania Janco de la República Checa, Museo de la Ciudad, Huamantla Tlax, México.
“Confrontación” por la pintora Tania Janco de la República Checa, Museo de la Ciudad, Huamantla Tlax, México.

 

El problema del mal es probablemente uno del los misterios existenciales más complejos del absolutismo moral, Epicuro fue el primero en planetear el dilema, el problema del mal surge de la suposición de la omnipresencia de Dios.

«¿Dios está dispuesto a prevenir la maldad pero no puede? Entonces no es omnipotente. ¿No está dispuesto a prevenir la maldad, aunque podría hacerlo? Entonces es perverso. ¿Está dispuesto a prevenirla y además puede hacerlo? Si es así, ¿por qué hay maldad en el mundo? ¿No será que no está dispuesto a prevenirla ni tampoco puede hacerlo? Entonces, ¿para qué lo llamamos Dios?».